<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hitler &#8211; Blog Humanitas</title>
	<atom:link href="https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/tag/hitler/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe</link>
	<description>Blog Humanitas UCSP</description>
	<lastBuildDate>Thu, 02 Feb 2023 22:17:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/wp-content/uploads/2023/02/favicon-ucsp.ico</url>
	<title>Hitler &#8211; Blog Humanitas</title>
	<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Apuntes sobre el fascismo peruano</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/apuntes-fascismo-peruano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Nov 2020 20:38:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Nalvarte Lozada]]></category>
		<category><![CDATA[anarquismo]]></category>
		<category><![CDATA[Benavides]]></category>
		<category><![CDATA[catolicismo]]></category>
		<category><![CDATA[censura]]></category>
		<category><![CDATA[comprensión]]></category>
		<category><![CDATA[comunismo]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[derecha]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[europa]]></category>
		<category><![CDATA[Fascismo]]></category>
		<category><![CDATA[Hitler]]></category>
		<category><![CDATA[identidad nacional]]></category>
		<category><![CDATA[imagen]]></category>
		<category><![CDATA[irracionalidad]]></category>
		<category><![CDATA[izquierda]]></category>
		<category><![CDATA[jerarquía]]></category>
		<category><![CDATA[lectura]]></category>
		<category><![CDATA[Leguía]]></category>
		<category><![CDATA[Lohman]]></category>
		<category><![CDATA[medios]]></category>
		<category><![CDATA[militares]]></category>
		<category><![CDATA[Mussolini]]></category>
		<category><![CDATA[Nazismo]]></category>
		<category><![CDATA[orden]]></category>
		<category><![CDATA[partido]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[polarización]]></category>
		<category><![CDATA[politica]]></category>
		<category><![CDATA[progresismo]]></category>
		<category><![CDATA[proletariado]]></category>
		<category><![CDATA[represión]]></category>
		<category><![CDATA[Rva Agüero]]></category>
		<category><![CDATA[Sánchez Cerro]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Stalin]]></category>
		<category><![CDATA[totalitarismo]]></category>
		<category><![CDATA[virtud]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=659</guid>

					<description><![CDATA[En esta época tan sumida en la irracionalidad y en la que lo único real es lo que dicta nuestro maravilloso mundo interior, se ha hecho frecuente tildar de fascista o acusar de fascismo a todo lo que tenga unos mínimos visos de orden o reivindique una identidad estable o vaya en contra de la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>En esta época tan sumida en la irracionalidad y en la que lo único real es lo que dicta nuestro maravilloso mundo interior, se ha hecho frecuente tildar de fascista o acusar de fascismo a todo lo que tenga unos mínimos visos de orden o reivindique una identidad estable o vaya en contra de la sacratísima voluntad del sujeto. Si crees que debe existir una autoridad, eres fascista; si crees que el cristianismo no es una vaguedad buena onda ambientalista y de género, eres fascista; si no crees que los españoles fueron unos genocidas, eres fascista; si tienes ordenada tu vida y huyes de los vicios y las bajas pasiones, eres fascista; si crees que el aborto es una aberración, eres fascista; si crees que los animales no tienen derechos, eres fascista; si rezas tus oraciones antes de dormir todos los días en vez de hacer meditación zen, eres fascista; si crees que existe una bondad, una belleza y una verdad que no dependen de la perspectiva de las personas, eres fascista. Si piensas escribir un artículo que pretenda indagar qué es verdaderamente el fascismo y cómo se manifestó en el Perú, lo siento, eres fascista.</p>



<p><strong>¿De qué hablamos cuando hablamos de fascismo?</strong></p>



<p>Emilio Gentile (2005) caracteriza al fascismo como:</p>



<p>Un experimento de dominación política, puesto en práctica por un movimiento revolucionario, organizado en un partido rígidamente disciplinado, con una concepción integralista de la política, que aspira al monopolio del poder y que, después de conquistarlo, por vías legales o extralegales, destruye y transforma el régimen preexistente y construye un estado nuevo, fundado sobre el régimen de partido único, con el objetivo principal de efectuar la conquista de la sociedad, esto es, subordinar, integrar y homogeneizar a sus gobernados, conforme al principio de politicidad integral de la existencia, tanto individual como colectiva, interpretada según las categorías, los mitos y los valores de una ideología sacralizada en la forma de una religión política, con el propósito de modelar al individuo y a las masas meced de una revolución antropológica para regenerar al ser humano y crear un hombre nuevo, consagrado en cuerpo y alma a realizar los proyectos revolucionarios e imperialistas del partido revolucionario, en procura de crear una nueva civilización de carácter supranacional. (p.21-22)</p>



<p>Más allá del ultranacionalismo, el carácter antiparlamentario, antiliberal, anticomunista, populista, antiburgués, anticapitalista, vitalista, no clerical, corporativo y la retórica violenta, la característica esencial, que no podemos obviar y sin la cual no podemos denominar a algo o a alguien propiamente fascista, es la concepción totalitaria de la política y del Estado (que en buena medida sustenta las características arriba citadas) y que Mussolini grafica en el slogan: «Todo en el Estado, todo para el estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado».</p>



<p>Esto nos lleva a distinguir el totalitarismo del autoritarismo. Todo totalitarismo es autoritario, pero no todo autoritarismo es totalitario. El autoritarismo se basa en el sometimiento a la autoridad, pero no implica en sí la subordinación de todos los ámbitos de la vida a dicha autoridad, no implica la politización de todas las actividades humanas ni la omnipresencia estatal a través de un partido único, que son características fundamentales del totalitarismo.</p>



<p>El totalitarismo es pues un sistema de dominación sin precedentes en la que todos los recursos y todas las energías se movilizan bajo un mando único que exige obediencia incondicional y fe. Es un sistema que pretende absorber todas las funciones de la sociedad. El totalitarismo es el resultado de un triple proceso, de identificación entre poder y sociedad, de homogeneización del espacio social, de encierro de la sociedad. Eso se logra con el partido único de masa, una ideología oficial, (…) que explica cómo la humanidad va de manera ineluctable a un estado perfecto, a partir del rechazo radical del presente; un terror dirigido no solo contra los adversarios, sino potencialmente contra todos, de manera que atemoriza la sociedad, aísla al individuo, forma el “hombre nuevo”. (Meyer 1997:318).</p>



<p>Sin embargo, con estas precisiones solo podríamos definir como totalitarios el régimen nazi y el soviético, ni si quiera la Italia de Mussolini sería fascista. Sin embargo, Renzo de Felice (1975) nos da la solución al distinguir entre «fascismo-movimiento» y «fascismo-régimen», con lo que, aun así no podamos afirmar categóricamente que el régimen de Mussolini fuera totalitario en la práctica, sí lo fue en su doctrina, por lo que sí fue fascista.</p>



<p>Y siendo que, evidentemente, ninguno de los movimientos o personajes estudiados a continuación tuvo la oportunidad de implantar un régimen fascista (lo que es necesario para poder hablar del «fascismo régimen») lo que buscaremos es si la doctrina de estos fue tendiente al totalitarismo.</p>



<p><strong>El partido Unión Revolucionaria</strong></p>



<p>Luego de su forzosa renuncia a la presidencia de la República en 1931 y la convocatoria a elecciones, Sánchez Cerro se ve obligado por la coyuntura a fundar un partido que le sirviera como vehículo para retornar al poder. Así, el 20 de julio de 1931 funda en Lima el Partido Unión Revolucionaria (UR). Sánchez Cerro despertó simpatías tanto en la oligarquía temerosa del APRA, como en la pequeña burguesía ciudadana afectada por la competencia extranjera y en algunos sectores populares que encontraron en él a un líder carismático. Fue así que derrotó a Haya de la Torre en las elecciones de 1931 y se hizo con la presidencia en un ambiente sumamente polarizado.</p>



<p>Pero, ¿era fascista el sanchecerrismo? Gonzalez Calleja (1994) responde: «Pero de hecho la adscripción fascista del movimiento sanchezcerrista no pasó de la exhibición callejera de los “camisas negras”, del elogio retórico a los logros mussolinianos y de la difusión de un vago ideario autoritario y corporativo. El fondo de su doctrina seguía siendo conservador» (p.235). Esto cambiaría a la muerte de Sánchez Cerro y el ascenso de Luis A. Flores (quien no veía a la UR como un partido puramente coyuntural) que originaron la radicalización de las premisas políticas de la UR y la manifestación de aquella “latente vocación totalitaria” que observó Molinari (2006). Así, la UR apareció en un inicio como un movimiento puramente nacionalista, pero, luego de asesinado Sánchez Cerro, proclamó explícitamente su adhesión a la doctrina y praxis fascista que ganó la adhesión de algunos sectores populares deseosos de cambios profundos e ilusionados con la idea de un sistema político corporativista y totalitario.</p>



<p>Respecto al carácter totalitario del partido podemos verificar que la UR cumple con los aspectos cardinales del totalitarismo. En primer lugar «construye un tipo de organización que, por sus características verticales, por su amplitud organizacional-piramidal y por la presencia de sus milicias de camisas negras, define todo un aparato para constituirse estratégicamente en omnipresente y hegemónico no sólo políticamente sino también en la vida cotidiana» (Molinari 2006:327). En segundo lugar, es indudable la preeminencia ideológica intolerante y excluyente que predica la UR que «busca en su estrategia no sólo el enfrentamiento y la derrota “histórica” del denominado “Aprocomunismo” sino su erradicación ideológica y física» (Molinari 2006:324) junto al liberalismo y a cualquier enemigo político. En el número del primero de enero de 1934 de Acción, periódico de la UR, se lee: «solo la Unión Revolucionaria es la fuerza de derecha contra el Apra y no hay más jabón que el que hace espuma. Solo las Camisas Negras salvarán al Perú» (Tomado de Molinari 2006:339). En tercer lugar, está la importancia de la movilización de masas para la UR, que hizo uso de sus milicias, las Camisas Negras, para demostraciones de fuerza en estridentes desfiles, ritos y peregrinajes a la tumba de Sánchez Cerro, eventos en los que abundaban los himnos, emblemas y gestos del fascismo.</p>



<p>Adicionalmente, la UR, manifestando su orientación racista y xenófoba, impulsó campañas propagandísticas contra la inmigración japonesa y promovió la creación de una «sociedad anti-asiática» y una «liga anti-japonesa». En el número de Acción del once de marzo de 1934 manifestaron: «…la impudicia de los amarillos sigue en aumento. Nos proponemos luchar resueltamente contra la invasión amarilla…» (Tomado de Molinari 2006:339) y en el del 30 de abril de 1934: «ya sabemos hasta la exageración que el elemento amarillo no puede parangonarse biológicamente al elemento europeo, es decir a la raza blanca. Es un hecho comprobado no necesita comentarios» (Tomado de Molinari 2006:340).</p>



<p>Tenemos entonces un partido que no solo manifestaba simpatía por el fascismo italiano (y también afinidad con la figura de Hitler), sino que profesaba el totalitarismo propio de un movimiento fascista.</p>



<p>Este partido desde sus periódicos Acción (1933-1936), Crisol (1934), El legionario (1935), UR (1936) y Batalla (1936) difundieron su ideología fascista e hicieron campañas de agitación, propaganda y doctrina atacando a sus enemigos (principalmente al aprismo y al comunismo) con la intención de llegar a las masas populares. Sin embargo, luego de asegurado el orden con el gobierno de Benavides y resuelta la crisis en la que se encontraba el Perú, la UR ya no era de utilidad de la oligarquía ni del gobierno y, más bien, podía constituirse en una amenaza populista, por lo que fue marginada de la política nacional. Con la anulación de las elecciones de 1936, en las que participaba Flores como representante de la UR, el partido fue decayendo, muchos de sus líderes (incluyendo a Flores) fueron deportados y el apoyo popular disminuyó, hecho que se consumó totalmente con la segunda guerra mundial y la derrota de Alemania e Italia.</p>



<p><strong>¿Existió un fascismo intelectual en el Perú en los años 30?</strong></p>



<p>Fernando Silva Santisteban (1982) afirma que entre 1935 y 1939 hubo un ascenso de una corriente pro-fascista con efectos significativos en tres aspectos: gubernativo, político institucional e intelectual. Dice además que el fascismo «desplazó a las ideas liberales y neopositivistas en el contexto del conservadurismo tradicional» (p.132-133). Entre los principales cultores de este fascismo intelectual encontraríamos a José de la Riva-Agüero y a Raúl Ferrero Rebagliati.</p>



<p>Por otro lado, en su libro&nbsp;<em>El pensamiento fascista (1930-1945)</em>, publicado en 1981, José Ignacio López Soria señala tres tipos de fascismos: el aristocrático, el mesocrático y el popular. El fascismo popular era, para López Soria, el de la Unión Revolucionaria que ya expusimos arriba. El fascismo aristocrático sería el fascismo propio de la oligarquía, cuyo representante sería José de la Riva-Agüero y Osma, y el fascismo mesocrático sería el promovido por la Acción Católica y una larga lista de intelectuales entre los que nombra a Alfredo Herrera, Carlos Sayán, Octavio Alva, Guillermo Hoyos Osores, Felipe Sassone, Carlos Miró Quesada Laos, José E. Ruete, Luis Humberto Delgado, Raúl Ferrero Rebagliati, Guillermo Lohman Villena, Pedro M. Benvenutto Murrieta, Víctor Andrés Belaunde, Roberto Mac Lean Estenós, Alfonso Tealdo, Simi, Aurelio Miró Quesada Sosa, el Padre Francisco Jambrina, Raúl Mugaburu, Fernando A. Franco, Miguel Pascuale, José Jaime Ascua, Luis Doreste, César Miró, Cristóbal Losada y Puga, Carlos Pareja Paz Soldán, Gonzalo Herrera, Mario Alzamora, César Arróspide, J. Ismael Bielich, Jorge del Busto, J. Dammert, Eulogio Romero Romaña, entre otros.</p>



<p>¿En verdad teníamos tantos teóricos del fascismo en el Perú? ¿La acción católica era fascista?</p>



<p>Creo que el carácter verdaderamente fascista, y por tanto totalitario, de estos «fascistas» puede ser discutido. Parece que, López Soria cae en la tentación simplista de denominar a todo lo que es antiliberal y anticomunista, o que tiene simpatía por el régimen franquista o mussoliniano (que de ninguna forma podemos llamar totalitaristas), como fascista.</p>



<p>Creo que es prudente señalar con González Calleja (1994) que «el fascismo fue más que nada un juego teórico elaborado por alguno intelectuales a mitad de camino entre la reflexión erudita sobre la identidad peruana y la tentación del intervencionismo político» (p.254). Es indudable que existía una cierta admiración por el fascismo entre los intelectuales, pero recordemos la época polarizada y convulsa en la que vivían, que veían ante ellos el desmoronamiento de los valores tradicionales de la civilización cristiana que hasta antes de la Gran Guerra tenían cierta vigencia. Para un intelectual católico que ve que Mussolini «…ha restablecido en las escuelas la instrucción religiosa y el crucifijo; ha abolido el divorcio; ha estimulado la moralidad y la fecundidad de las familias…» (Riva-Agüero 1937: 484) el fascismo se ve como una opción tentadora. El fascismo, en la década de 1930 (lo que cambiaría radicalmente en la década de 1940) es visto como la alternativa contra la «barbarie comunista» y la anarquía. Así, hay quienes caen ante la tentación del intervencionismo estatal de un «régimen de concentración, autoridad y rigor» (Riva-Agüero 1937: 60).</p>



<p>Esto no quita que probablemente alguno de los intelectuales nombrados por López Soria sí sea verdaderamente totalitarista. Lo que sí se puede afirmar es que hubo una tendencia filofascista, un «fascismo intelectual» no totalitarista. Para ilustrarlo es conveniente revisar lo que Raúl Ferrero, considerado por Silva Santisteban (1983) como el verdadero ideólogo del fascismo peruano, afirma:</p>



<p>Que el Estado se incorpore las fuerzas nacionales, que jerarquice y discipline los elementos que dentro de la democracia son anárquicos y hasta opuestos; todo ello está bien. Pero que el Estado, invocando un totalitarismo pagano, triture la personalidad, supedite a la religión, atropelle hasta sus bases la libertad de enseñanza y exalte el sentido de la raza hasta un punto de agresividad, es ya muy otra cosa. (Raúl Ferrero en López Soria 1981:102-103)</p>



<p>Por otro lado, es incoherente denominar a la Acción Católica como fascista. El totalitarismo implica la politización de todos los aspectos de la vida del hombre, la identificación entre Estado y sociedad, y, por tanto, la absorción por el Estado de todas las instituciones que medien entre este y el hombre. Por tanto, la propia naturaleza de la Acción Católica, como cuerpo medio, es incompatible con un Estado totalitario. Así lo entendió el Papa Pio XI y en su&nbsp;<em>encíclica Non abbiamo bisgno</em>&nbsp;de junio de 1931 denuncia el régimen de Mussolini y la estatolatría que profesa y hace una defensa de la Acción Católica italiana, perseguida por Mussolini.</p>



<p><strong>¿Dónde encontramos el fascismo en el Perú de hoy?</strong></p>



<p>Ahora cabe preguntarse ¿el colectivo con mis hijos no te metas es fascista? ¿Fuerza Popular es facista? ¿César Acuña es fascista? ¿Algún candidato de “derecha” es verdaderamente fascistas? ¿es fascista quien está orgulloso de su legado hispánico? ¿las personas que profesan una fe no relativista son fascistas? ¿mi hermano que tiene todo ordenadito su cuarto es fascista?</p>



<p>El progresismo actual que usa el adjetivo fascista para denigrar todo lo que no es entendible desde la óptica heredada de la Revolución francesa. Pero sería bueno que en verdad analicemos las propuestas de sus principales voceros y políticos y nos preguntemos ¿acaso no tendrán un carácter totalitario sus postulados, las políticas de género, por ejemplo?</p>



<p class="has-text-align-right">Juan Carlos Nalvarte Lozada</p>



<p><strong>Referencias bibliográficas</strong></p>



<p>Gentile, Emilio</p>



<p>2005&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>La vía italiana al totalitarismo: partido y estado en el régimen fascista.&nbsp;</em>Buenos Aires: Siglo XXI Editores</p>



<p>Gonzales Calleja, Eduardo</p>



<p>1994 &nbsp;&nbsp; «La derecha latinoamericana en busca de un modelo fascista: La limitada influencia del falangismo en el Perú (1936-1945)». En<em>&nbsp;Revista Complutense de Historia de América.</em>&nbsp;n.20, pp. 229-255.</p>



<p>López Soria, José Ignacio</p>



<p>1981 &nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>El Pensamientos fascista (1930-1945).</em>&nbsp;Lima: Francisco Compadonico /Mosca Azul Editores.</p>



<p>Mendieta Pérez, Michael</p>



<p>2013&nbsp;&nbsp;&nbsp; «La Influencia del Fascismo en el Perú: un acercamiento historiográfico». En&nbsp;<em>Nueva Crónica,</em>&nbsp;n.1, pp. 1-13</p>



<p>Molinari, Tirso</p>



<p>2006 &nbsp;&nbsp; «El partido Unión Revolucionaria y su proyecto totalitario – fascista. Perú 1933-1936». En&nbsp;<em>Investigaciones Sociales,</em>&nbsp;Año X, n.16, pp.321-346.</p>



<p>Riva-Agüero, José de la</p>



<p>1937&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Por la verdad la tradición y la patria. T1.&nbsp;</em>Lima: Imprenta Torres Aguirre.</p>



<p>1975&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Obras completas. T. X.&nbsp;</em>Lima: Instituto Riva-Agüero.</p>



<p>Silva Santiesteban, Fernando</p>



<p>1982&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Historia del Perú Republicano</em>. Lima: Ediciones Búho.</p>



<p class="has-text-align-right"></p>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El león de Munster y la leyenda negra</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/leon-munster-leyenda-negra/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Nov 2019 21:09:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Nalvarte Lozada]]></category>
		<category><![CDATA[Aliados]]></category>
		<category><![CDATA[Einstein]]></category>
		<category><![CDATA[Gestapo]]></category>
		<category><![CDATA[Goebbels]]></category>
		<category><![CDATA[Gran Bretaña]]></category>
		<category><![CDATA[History Channel]]></category>
		<category><![CDATA[Hitler]]></category>
		<category><![CDATA[Mindszenty]]></category>
		<category><![CDATA[Mit Brennender Sorge]]></category>
		<category><![CDATA[Nazismo]]></category>
		<category><![CDATA[Obispo]]></category>
		<category><![CDATA[Pacelli]]></category>
		<category><![CDATA[Pio XII]]></category>
		<category><![CDATA[Resistencia]]></category>
		<category><![CDATA[Segunda Guerra Mundial]]></category>
		<category><![CDATA[Tercer Reich]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Soviética]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=678</guid>

					<description><![CDATA[El León de Münster Corría el verano de 1941, el Tercer Reich de Hitler controla militarmente Austria, Bohemia, Moravia, Polonia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Dinamarca, Noruega, Francia, Grecia y Serbia; además tenía como aliados a Bulgaria, Finlandia, Hungría, Italia y Rumanía; la campaña en el norte de África estaba en el mejor momento para los [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>El León de Münster</strong></p>



<p>Corría el verano de 1941, el Tercer Reich de Hitler controla militarmente Austria, Bohemia, Moravia, Polonia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Dinamarca, Noruega, Francia, Grecia y Serbia; además tenía como aliados a Bulgaria, Finlandia, Hungría, Italia y Rumanía; la campaña en el norte de África estaba en el mejor momento para los alemanes, el Imperio Británico estaba acorralado y acababa de empezar exitosamente la operación Barbarroja para invadir la Unión Soviética. En aquel verano en el que las vidas no tenían significado alguno para el monstruoso Reich Alemán, en el que cualquier disensión con el régimen era cruelmente castigada y no había a quién recurrir frente a la injusticia generalizada, Clemens August Graf von Galen, obispo de Münster, se atrevió a enfrentar a Hitler con tres prédicas (13 de julio, 20 de julio y 3 de agosto) en las que denunciaba con claridad y fuerza las atrocidades del régimen nazi y las vilezas cometidas por la Gestapo.</p>



<p>El día anterior a la primera prédica una casa de los jesuitas había sido ocupada por las autoridades nazis y el obispo von Galen se había presentado en el lugar y se había enfrentado a los hombres de la Gestapo. A raíz de esto, el obispo se dio cuenta que ya no podía más, que tenía que actuar. Luego de esta primera prédica, los oyentes salieron exaltados y el obispo von Galen esperó ser apresado, pero nada ocurrió. A la segunda prédica asistieron fieles llegados de lugares lejanos (incluso de Holanda) y el texto de la alocución fue enviado al ministro del Reich Lammers por el mismo obispo. Luego de la tercera, el obispo Von Galen, apodado el León de Münster, se convirtió en la cara visible de la resistencia alemana al nazismo. Sus prédicas fueron copiadas y distribuidas entre todas las clases sociales sin importar la religión, la Real Fuerza Aérea Británica las lanzó desde el cielo a Berlín y radio Moscú fue la primera radio extranjera que las difundió. No hubo pocos que sufrieron la persecución e incluso el martirio por darlas a conocer, tres sacerdotes católicos y un pastor protestante fueron decapitados en Hamburgo por hacerlo, además muchos judíos fueron arrestados por intercambiar los textos de los discursos. El impacto de las palabras de von Galen fue tal, que Goebbels, el ministro de propaganda nazi, no dudó en calificar a las predicas como «el ataque frontal más fuerte desencadenado contra el nazismo en todos los años de su existencia» (Citado en Falasca, S.<em>,</em>&nbsp;p. 43). Y a pesar de todo esto, el obispo de Münster no fue tocado. Él sabía que en cualquier momento podría ser detenido y eliminado por la Gestapo, es más, muchos jerarcas nazis creían en la necesidad de deshacerse del obispo. Pero nada ocurrió. La grey católica de Westfalia apoyaba al obispo y a Hitler no le convenía que ellos le sean contrarios en plena Guerra, por eso decidió que ajustaría cuentas con Von Galen luego de derrotar a los aliados.</p>



<p>Luego de la guerra, Von Galen se opuso a las injusticias de las autoridades de ocupación de los aliados por lo que fue llamado por los mandos militares para dar explicación por sus palabras. Además, condenó la opinión de la culpa colectiva de los alemanes.</p>



<p>En el consistorio de 1946, en reconocimiento de su férrea defensa de los valores cristianos y de la verdad revelada en tiempos tan hostiles, fue creado cardenal por el papa Pio XII.</p>



<p><strong>Una posición institucional</strong></p>



<p>Pero el caso del León de Münster no es un caso aislado en la lucha contra el totalitarismo pagano de los nazis, resaltan los ejemplos de grandes héroes como el cardenal Mindszenty (sin lugar a dudas una de las figuras más épicas del siglo XX) que plantó cara al nazismo en Hungría, de monseñor Hugh O’ Flaherty (inmortalizado en la película «Escarlata y negro») que salvó a miles de judíos en la Italia invadida por el Reich, entre otros tantos. Pero sería un gran error considerar que este enfrentamiento contra el nazismo fue la posición personal de unos cuantos valientes dentro del seno de la Iglesia, la oposición al nazismo fue una postura institucional.</p>



<p>El nazismo es absolutamente incompatible con la doctrina católica y esto quedó demostrado en la encíclica&nbsp;<em>Mit Brennender Sorge,</em>&nbsp;publicada el 14 de marzo de 1937 y leída en todos los púlpitos alemanes, luego de haber sido secreta y cautelosamente distribuida por todo el Reich. Con este documento que es poco menos que una declaración de guerra la Iglesia se enfrenta frontalmente al régimen.</p>



<p>En su elaboración participaron activamente y con un rol principal, el entonces secretario de Estado, Eugenio Paccelli, quien se convertiría en el Papa Pio XII y el obispo de Münster, Clemens August von Galen.</p>



<p>Esta encíclica condena el panteísmo, la idea de un Dios únicamente retórico, la “pretendida concepción precristiana del antiguo germanismo” que “pone en lugar del Dios personal el hado sombrío e impersonal”, la visión de un Dios nacional, el mito de la raza y la sangre y la divinización del Estado rindiéndole un culto idolátrico. Afirma que el orden moral no puede ser separado de la base de la fe y que el ordenamiento jurídico no puede apartarse del derecho natural. También advierte a los alemanes sobre la desnaturalización del bien común y la distorsión de su verdadero contenido. Asimismo, alerta a las juventudes de la mala doctrina anticristiana de las Juventudes Hitlerianas, dice que en ellas anuncian un evangelio que no es el verdadero y por tanto hay que combatirlo.</p>



<p>A estas mentiras les opone la verdad cristiana. Propone y exhorta al pueblo alemán a tener una genuina fe en Dios, una genuina fe en Jesucristo, una genuina fe en la Iglesia y una genuina fe en el Primado. &nbsp;“Quien, ya desde el principio, opone a estos erróneos desarrollos un&nbsp;no&nbsp;vigilante e inconmovible, presta un servicio no solamente a la pureza de la fe, sino también a la salud y fuerza vital de su pueblo” (25).</p>



<p><strong>La leyenda negra</strong></p>



<p>Entonces ¿por qué circulan tantos memes, documentales, películas y hasta obras de teatro que acusan a la Iglesia de complicidad con los nazis?</p>



<p>Esta postura tiene origen en un momento definido de la historia.</p>



<p>En los años inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial la admiración por el papa Pío XII era unánime. Entre quienes se sentían agradecidos con él se encontraban eminentes figuras hebreas como Albert&nbsp;Einstein,&nbsp;Golda&nbsp;Meir,&nbsp;Moshe&nbsp;Sharett, el rabino Isaac&nbsp;Herzog&nbsp;y muchos otros que&nbsp;expresaron públicamente su gratitud a Pío XII. Eugenio Zolli, quien fuera rabino de Roma, se convirtió al catolicismo impresionado por la figura de Pio XII y tomo el nombre de Eugenio en honor a él (Eugenio Paccelli).</p>



<p>Sin embargo, en 1963 se estrenó la obra teatral&nbsp;<em>El Vicario: Una Tragedia Cristiana</em>&nbsp;de Rolf Hochhuht. En ella Pío XII era presentado como un personaje cobarde silente y cómplice de las barbaridades del III Reich. A partir de ese momento esta imagen de Pío XII se expandió en el imaginario popular y abundaron las obras que la reprodujeron. Pero ¿por qué Hochhuht difundió estas mentiras? El jefe de los servicios de inteligencia rumanos entre 1972 y 1978, general Ian Miahi Pacepa, declaró en 2007 que la KGB y otras agencias de seguridad comunista impulsaron una campaña de desprestigio contra Pío XII por su férrea posición anticomunista (recordemos que gracias a él existe pena de excomunión para quienes colaboren con el comunismo). Estas agencias fueron las que financiaron la obra de Hochhuht y otras publicaciones similares.</p>



<p>Pío XII, en incontables ocasiones, se manifestó a favor de la paz y en defensa de los millones de «inocentes oprimidos por el totalitarismo» y si no fue lo «enérgico» que sus detractores hubieran querido que sea fue porque la experiencia le había enseñado que la prudencia sería más beneficiosa para los oprimidos. Recordemos que una carta pastoral de los obispos holandeses que condenaba «el despiadado e injusto trato reservado a los judíos» fue leída en todas las iglesias católicas holandesas en julio de 1942 y que esto costó la vida de cuarenta mil personas. Además, tener en cuenta lo que dijo Marcus Melchior, rabino jefe de Dinamarca: «si el Papa hubiera tomado posición abiertamente, probablemente Hitler habría exterminado a más de seis millones de judíos y tal vez a diez veces diez millones de católicos, si hubiera tenido la posibilidad». (Citado en Dalin, D.,&nbsp;<em>El papa justo</em>)</p>



<p>Es más ya en noviembre de 1938, en las vísperas de la noche de los cristales rotos, el obispo Von Galen estaba preparado para subir al púlpito y denunciar los abusos cometidos contra los judíos, pero fue disuadido por miembros de la comunidad judía de que interviniera a favor de ellos por temor a posteriores represalias.</p>



<p>Hace un tiempo circulaba un meme que mostraba una imagen de un obispo a lado de un jerarca nazi y que rezaba algo así como «hay que ver menos televisión y leer más libros para saber que la Iglesia apoyó a Hitler». Como se verá, para evitar la ligereza de opiniones y saber que la oposición de los católicos ante el estatista y neopagano régimen hitleriano fue una posición firme y definida desde la jerarquía, en verdad sí hay que leer más libros y no basar nuestra educación en memes, en los ridículos documentales de The History Channel y en artículos dudosos de internet de los que no se puede rescatar ni la buena ortografía.</p>



<p class="has-text-align-right">Juan Carlos Nalvarte Lozada</p>



<p><strong>Bibliografía</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Dalin, D.,&nbsp;<em>El papa justo,&nbsp;</em>2001, extraído de http://www.mercaba.org/PIO%20XII/papa_justo.htm</li>



<li>Falasca, S.,&nbsp;<em>Un obispo contra Hitler,&nbsp;</em>2010, Madrid: Palabra.</li>



<li>Pio XI, Carta encíclica&nbsp;<em>Mit brenender sorge,</em></li>



<li><em>Cardenal Clemens August von Galen, obispo de Münster,</em>&nbsp;extraído de http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20051009_von-galen_sp.html</li>
</ul>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El diablo, Lumumba y los cocineros</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/diablo-lumumba-cocineros/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Oct 2019 21:16:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Nalvarte Lozada]]></category>
		<category><![CDATA[África]]></category>
		<category><![CDATA[americano]]></category>
		<category><![CDATA[Arequipa]]></category>
		<category><![CDATA[Bélgica]]></category>
		<category><![CDATA[cocina]]></category>
		<category><![CDATA[cocniero]]></category>
		<category><![CDATA[Congo]]></category>
		<category><![CDATA[diablo]]></category>
		<category><![CDATA[Herrera]]></category>
		<category><![CDATA[Hitler]]></category>
		<category><![CDATA[Idi Amin]]></category>
		<category><![CDATA[Lumumba]]></category>
		<category><![CDATA[Masías]]></category>
		<category><![CDATA[Neyra]]></category>
		<category><![CDATA[Nixon]]></category>
		<category><![CDATA[panafricanismo]]></category>
		<category><![CDATA[rocoto relleno]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=685</guid>

					<description><![CDATA[Alejandro Neyra, amenísimo narrador nacional y exministro de cultura, en una conferencia que dio en nuestra Universidad sobre la presencia de peruanos en la ficción, contó que en una ocasión revisando un libro de historia de la gastronomía se dio con la sorpresa de que el desavisado autor atribuía la invención del rocoto relleno a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Alejandro Neyra, amenísimo narrador nacional y exministro de cultura, en una conferencia que dio en nuestra Universidad sobre la presencia de peruanos en la ficción, contó que en una ocasión revisando un libro de historia de la gastronomía se dio con la sorpresa de que el desavisado autor atribuía la invención del rocoto relleno a un tal Manuel de Masías.</p>



<p>Quien conozca la obra del excepcional escritor arequipeño Carlos Herrera sabrá que Manuel de Masías es el personaje de uno de sus más famosos cuentos titulado&nbsp;<em>Historia de Manuel de Masías, el hombre que creó el rocoto relleno y cocinó para el diablo</em>. En este cuento, Manuel de Masías es un cocinero arequipeño que, hacia fines del siglo XVIII, cosechó fama en el Perú y en Europa, inventó el rocoto relleno y, ante la muerte de su hija, desciende a los infiernos y pacta con Lucifer: si es capaz de cocinar una cena que lo satisfaga podrá recuperar el alma de su adorada hija Delphine, lo que termina por lograr. Neyra comentaba que no era la primera vez que encontraba referencias a un personaje de ficción en una obra que no lo es, pero, una obra en la que además aparecía el Demonio, ya era un exceso.</p>



<p>Me acordé de esta anécdota y de este cocinero arequipeño ficticio cuando, revisando periódicos de los años sesenta para mi investigación doctoral, me encontré con un sugerente titular que relataba la historia de otro cocinero arequipeño, esta vez real. El titular reza:&nbsp;<em>Un arequipeño hizo el último banquete de Patricio Lumumba</em>. El texto que acompaña al titular nos da a conocer a Héctor Limay (que, en ese entonces, 1962, tenía treinta y nueve años), un cocinero arequipeño que estudió nueve años en Estados Unidos, se desempeñó como el cocinero de Palacio en el gobierno de Manuel Prado, cocinó para Richard Nixon y encandiló a Patrice Lumumba a punta de anticuchos y ceviche de corvina.</p>



<p>Para los lectores que no sepan quien fue Patrice Lumumba les cuento que fue un líder anticolonialista congolés que después de lograr la independencia de su país (que había sido sometido por Bélgica por más de setenta y cinco años) fue nombrado primer ministro. Lumumba se pronunció a favor del socialismo, lo que conllevó fuertes reparos por parte de las potencias occidentales. Esto, sumado a su panafricanismo radical, condujo a que Kasavubu, presidente del Congo, lo apresara y lo entregara a los rebeldes quienes lo torturaron, lo asesinaron y disolvieron su cuerpo en ácidos minerales.</p>



<p>Desestabilizado el régimen congoleño cayó presa de uno de los dictadores más sangrientos de la historia africana: Mobutu Sese Seko. Mobutu, que adoptó una postura anticomunista y se audodenominó&nbsp;<em>todo poderoso guerrero invencible</em>, gobernó el Congo de 1965 a 1997 y es considerado el mandatario más corrupto de África; de hecho, el término cleptocracia (sistema de gobierno en el que prima el interés por el enriquecimiento propio a costa de los bienes públicos) fue acuñado pensando en su régimen. Además, llevó a cabo una política de represión durísima y fue cómplice de los hutus ruandeses en el genocidio que acabó con cerca de un millón de tutsis.</p>



<p>Pero Mobutu no fue un caso aislado, luego del proceso de descolonización de África, los nuevos estados africanos cayeron presas de oscuros personajes megalómanos que cometieron las más delirantes y bestiales arbitrariedades para complacer sus enfermas ansias de poder. Así tenemos, por ejemplo, el caso de Jean-Bédel Bokassa, líder de la República Centroafricana y delirante admirador de Napoleón, que gastó veinticinco millones de dólares de un país pobrísimo para costear una coronación en la que se autoproclamó emperador. A esta coronación, realizada en un polideportivo fue invitado al Papa Juan Pablo II. Luego de que el Pontífice rechazara la invitación, el líder centroafricano, en venganza, se convirtió al islam. Bokassa era un autócrata extremadamente sanguinario: practicaba la antropofagia (tenía carne humana congelada en su refrigeradora), mataba a algunos de sus rivales con sus propias manos, tuvo cincuenta hijos en diecinueve mujeres distintas y obligó a los escolares de su atribulado país a llevar su retrato bordado en sus uniformes.</p>



<p>Otro excéntrico y cruel dictador africano fue el ugandés Idi Amin Dada, conocido por la película&nbsp;<em>El último rey de Escocia</em>. Él se hizo nombrar conquistador del imperio británico luego de expulsar a los diplomáticos ingleses de su país, fue un acérrimo admirador de Hitler y su régimen acabó con cerca de medio millón de personas de las maneras más salvajes posibles.</p>



<p>Luego de la descolonización impulsada por la ONU, el África negra se vio ante una encrucijada harto complicada: por un lado, la cultura africana era poco compatible con la mitología política moderna (estado, democracia, nación) que más bien sirvió para legitimar un despotismo salvaje que hizo explotar rencillas interétnicas que habían sido adormecidas por la colonización; por otro lado, los nuevos países africanos se vieron jalonados en medio de la lucha por la hegemonía del mundo entre soviéticos y estadounidenses, quienes no repararon en el bienestar de los africanos para poder acrecentar su poder. Las ilusiones de independencia y de bienestar se vieron frustradas por la miseria, la guerra, la corrupción y las tiranías más sangrientas y demenciales.</p>



<p>***</p>



<p>Ya lo sé, estimado lector, este artículo solo fue una vil excusa para difundir la obra de un excepcional escritor y un poco de historia de la descolonización de África, pero eso no quita que también podamos encontrar una enseñanza edificante: ahora, cuando quieran repetir el rocoto relleno o sientan que se excedieron con el americano y la culpa los embargue, acuérdense que tampoco el diablo ni un sesentero líder socialista congolés pudieron resistir a la sazón de un buen cocinero arequipeño.</p>



<p class="has-text-align-right">Juan Carlos Nalvarte Lozada</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las hijas de Arequipa y la épica y religiosa jornada de 1867</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/hijas-arequipa-epica-religiosa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Sep 2019 21:17:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Nalvarte Lozada]]></category>
		<category><![CDATA[África]]></category>
		<category><![CDATA[americano]]></category>
		<category><![CDATA[Arequipa]]></category>
		<category><![CDATA[Bélgica]]></category>
		<category><![CDATA[cocina]]></category>
		<category><![CDATA[cocniero]]></category>
		<category><![CDATA[Congo]]></category>
		<category><![CDATA[diablo]]></category>
		<category><![CDATA[Herrera]]></category>
		<category><![CDATA[Hitler]]></category>
		<category><![CDATA[Idi Amin]]></category>
		<category><![CDATA[Lumumba]]></category>
		<category><![CDATA[Masías]]></category>
		<category><![CDATA[Neyra]]></category>
		<category><![CDATA[Nixon]]></category>
		<category><![CDATA[panafricanismo]]></category>
		<category><![CDATA[rocoto relleno]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=687</guid>

					<description><![CDATA[Están de moda las adolescentes rebeldes. Tuvimos una muy grande en Arequipa. Si algún día, a pesar de mi falta de tiempo y talento, logro escribir un libro, que, a imitación del de Zweig, se titule&#160;Momentos estelares de Arequipa,&#160;la historia de la poetisa Felisa Moscoso y la gloriosa gesta de las mujeres arequipeñas en las [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Están de moda las adolescentes rebeldes. Tuvimos una muy grande en Arequipa.</p>



<p>Si algún día, a pesar de mi falta de tiempo y talento, logro escribir un libro, que, a imitación del de Zweig, se titule&nbsp;<em>Momentos estelares de Arequipa,</em>&nbsp;la historia de la poetisa Felisa Moscoso y la gloriosa gesta de las mujeres arequipeñas en las primeras horas de la revolución de 1867, sería una de las más relevantes y épicas.</p>



<p>Felisa María Moscoso nació en Arequipa en 1852. Fue hija de don Julián Moscoso y de doña Manuela Pacheco. Siendo muy niña la llevaron a Lampa, donde aprendió quechua y seguramente se empapó del espíritu de severidad y austeridad de la romanidad andina. Desde muy pequeña sintió vocación por las letras y publicó versos en el periódico&nbsp;<em>La Bolsa</em>&nbsp;que luego recopiló en un primer libro:&nbsp;<em>Flores Silvestres.</em>&nbsp;A estos les siguieron otros títulos como&nbsp;<em>Ligeros pensamientos consagrados a la mujer</em>,&nbsp;<em>Violetas mistianas</em>,&nbsp;<em>La Mujer</em>, etc. A los quince años contrajo nupcias con el abogado arequipeño Juan Manuel Chávez. Al enviudar de él, se desposó con el que sería héroe de la Guerra del Pacífico, el contralmirante Melitón Carbajal.</p>



<p>Cuando la poetisa solo tenía trece años, en 1865, el coronel Mariano Ignacio Prado, aliado con los liberales, llegó al poder luego de una revolución que derrocó al presidente Pezet. Buscando legitimar su gobierno, Prado convocó a elecciones para Presidente de la República y para un Congreso Constituyente que se encargaría de redactar una nueva carta constitucional que reemplazara a la Constitución moderada de 1860. Al mismo tiempo, con un Congreso dominado por liberales, se empezó una campaña de hostigamiento contra los enemigos del régimen y se emprendió una serie de medidas contrarias a la religión, como las restricciones al tañido de las campanas de las iglesias o la prohibición de tocar una campanilla reverencial cuando el sacerdote llevase el viático por las calles, como dictaba la tradición multisecular.</p>



<p>Al promulgarse la Constitución de 1867, de fuerte carácter liberal y con medidas consideradas anticlericales, el presidente mandó jurarla en todas las ciudades del país. A tal efecto, el prefecto de Arequipa, Miguel Valle Riestra, mandó armar un tabladillo en la plaza de armas. El día anterior al que se llevaría a cabo la juramentación, el 11 de setiembre de 1867, los ánimos de los arequipeños estaban caldeados. Hacia media mañana, la gente congregada en la plaza discutía a viva voz la imposibilidad de jurar una constitución impía. De pronto, se empezaron a oír vivas a la religión: «¡Viva la religión! ¡Viva la constitución del 60! ¡Muerte a la constitución blasfema! ¡Muera el gobierno apóstata!». Del gentío se destacó la figura de la joven poetisa Felisa Moscoso, quien, junto a otras valientes mujeres arequipeñas, se subió al tabladillo y exclamó:</p>



<p>«No podemos permitir tamaña afrenta a nuestra condición de creyentes, el gobierno nos insulta pretendiendo hacernos jurar una Constitución impía, que la juren todos los demonios y sus sirvientes, pero, los arequipeños, que tenemos a mucha honra ser católicos y estamos dispuestos a defender nuestra santa causa hasta con nuestras vidas: ¡No, no, no!»<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></p>



<p>Luego cogió una copia de la constitución que debía ser jurada y la quemó ante el júbilo y la algarabía de la catoliquísima población mistiana. Este fue el punto de partida de una de las más gloriosas revoluciones de nuestra historia. Luego de serios enfrentamientos con las fuerzas del orden, los arequipeños se hicieron con el control de su ciudad y reconocieron como su líder al general Pedro Diez Canseco, segundo vicepresidente del gobierno de Pezet, último gobierno constitucional legítimo.</p>



<p>Prado, a la cabeza de sus fuerzas, marchó a Arequipa para sofocar la revolución intentando tomar la ciudad. Para ello contaba con dos imponentes cañones, el más poderoso de los cuales fue interceptado en su traslado hacia Arequipa y destruido por los bravos revolucionarios. La ciudad resistió el sitio gallardamente. Prado no pudo tomarla y se vio obligado a regresar derrotado a Lima, donde el creciente descontento popular lo forzó a renunciar a la presidencia. Pedro Diez Canseco asumió el cargo de jefe de estado de manera interina, restableció la Constitución de 1860 y convocó elecciones presidenciales de las que resultó triunfador José Balta.</p>



<p>De esta épica gesta, la poetisa nos legó un grandioso poema que sirve de crónica de tan bella gesta popular y auténtica:</p>



<p><strong>La jornada religiosa de 1867</strong></p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow">
<p>Ciudad de las gloriosas tradiciones<br>cuna de los guerreros y poetas<br>heraldos de su fama, y las trompetas<br>que proclaman tus nobles ambiciones<br>que en patria y libertad están concretas</p>



<p>Un congreso de libres pensadores,<br>más bien demoledores,<br>trataba de reformas religiosas<br>con ánimo tenaz y empedernido<br>las practicas piadosas<br>queriendo exterminar, enfurecido.</p>



<p>Un reto a la conciencia religiosa<br>fue la marcha azarosa<br>de ese poder supremo en sus sesiones<br>denuestos se lanzaban a las creencias<br>y firmes convicciones<br>del país, que rechazó sus exigencias.</p>



<p>Arequipa se lanzó sola en la lucha,<br>solo su voz se escucha<br>aguardando su turno en la protesta<br>y en actitud serena e impotente<br>al gran día se apresta<br>para lanzar su reto prepotente.</p>



<p>Las vísperas para el día señalado<br>para el gran atentado,<br>las hijas de Arequipa, reunidas<br>preparaban su espléndida jornada,<br>firmes y decididas<br>a defender la religión sagrada.</p>



<p>Firmes en su ardoroso patriotismo,<br>con cristiano heroísmo,<br>se resuelve formar un imponente<br>comicio que anonade a los traidores<br>de la patria creyente<br>confesando la fe de sus mayores.</p>



<p>Me puse a la cabeza de ese grupo<br>y la suerte me cupo<br>de llevarlas al sitio designado<br>a cumplir el solemne juramento<br>en torno del tablado<br>que debía servir de monumento.</p>
</div>



<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow">
<p>Salté sobre el tablado y en mi diestra<br>ostentaba la muestra<br>de la constitución aborrecida<br>y después de alegar nuestro derecho,<br>con mano decidida<br>¡quemé las fojas! ¡consumé el hecho!</p>



<p>¡Viva la religión! Clamé enseguida.<br>Y esa voz repetida<br>por innúmeros labios, con locura,<br>fue como chispa eléctrica lanzada<br>que excitó la ternura<br>de ese pueblo, de fe tan acendrada.</p>



<p>Un batallón descarga sus fusiles<br>y llueven proyectiles<br>sobre niños, ancianos y mujeres.<br>Únicas combatientes en la plaza<br>inofensivos seres<br>de aquella multitud que no era escasa.</p>



<p>Esa misma tarde se batía<br>el pueblo, que sabía<br>su infalible derrota por la fuerza<br>que altanera y en su odio despechado<br>con intención perversa<br>al combate lo había provocado.</p>



<p>Once días después se convencieron<br>cuan ciegos estuvieron<br>al caer consumada su victoria<br>del pueblo con el bárbaro suplicio<br>que reflejó la gloria<br>de Arequipa en su propio sacrificio.</p>



<p>Todo el Perú se alzó como un solo hombre,<br>de Arequipa en el nombre,<br>y derrocó la injusta dictadura<br>dejando la magnífica enseñanza<br>de que muy poco dura<br>el poder del abuso y la acechanza.</p>



<p>Que no son las creencias religiosas<br>las causas peligrosas<br>de aquellas conmociones fatales.<br>Sino las malas leyes, en divorcio<br>con los fueros sociales,<br>de la pasión política en consorcio.</p>



<p>En guardia de los fueros de la historia<br>y honor de esta memoria,<br>rectifico los juicios extraviados<br>por el odio implacable de partido<br>y dejo consignados<br>esos hechos tal cual han sucedido.</p>
</div>
</div>



<p class="has-text-align-right">Juan Carlos Nalvarte Lozada</p>



<p><strong>Bibliografía</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Altuve-Febres Lores, F. (2001) «La constitución de 1867» en Revista Abogados N°6. Lima</li>



<li>Carpio Muñoz, J. (1980) Texao. Arequipa y Mostajo. T.1. Arequipa: Edición del autor.</li>



<li>García y García, E. (1926) La mujer peruana a través de los siglos. Lima: Imp. Americana</li>



<li><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a>Carpio Muñoz, J. (1980) Texao. Arequipa y Mostajo. T.1. Arequipa: Edición del autor.</li>
</ul>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
