<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Cultura &#8211; Blog Humanitas</title>
	<atom:link href="https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/tag/cultura/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe</link>
	<description>Blog Humanitas UCSP</description>
	<lastBuildDate>Tue, 26 Nov 2024 16:13:15 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/wp-content/uploads/2023/02/favicon-ucsp.ico</url>
	<title>Cultura &#8211; Blog Humanitas</title>
	<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El Astérix peruano</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/asterix-peruano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2023 22:50:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Nalvarte Lozada]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=839</guid>

					<description><![CDATA[Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor… Esta es la inolvidable introducción con que empiezan todos los álbumes de Astérix el Galo, una serie de historietas creada por René Goscinny y Albert [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor…</p>



<p>Esta es la inolvidable introducción con que empiezan todos los álbumes de Astérix el Galo, una serie de historietas creada por René Goscinny y Albert Uderzo y que con Tintin, Spirou y Fantasio, Lucky Luke y los Pitufos constituyen la cumbre de la tradición del cómic franco-belga. En los álbumes de esta fascinante historieta se narran las aventuras de los habitantes de una aldea gala cercada por campamentos romanos, pero que se resiste a la invasión con la ayuda de una poción mágica que hace que los simpáticos galos tengan una fuerza sobrehumana y sean prácticamente invencibles. El protagonista es Astérix, un galo astuto, habilidoso, valeroso, leal y audaz, que siempre resuelve los problemas apoyado de su incondicional amigo Obélix, un galo grande y algo torpe pero irremediablemente tierno. En el célebre comic, los galos resisten sobre todo porque se niegan a dejar de lado sus tradiciones y asumir las del invasor.</p>



<p>En la historia del Perú existe un episodio y un personaje que bien podrían parangonarse con la historieta del fantástico héroe galo: la resistencia de Antonio Navala Huachaca. Él fue un caudillo indígena proveniente de San José de Iquicha, en Ayacucho, que llegó a ser general del ejército realista durante las guerras de independencia. Cuando el Perú fue invadido por el ejército independentista de San Martín y luego por el de Bolívar, Huachaca, que había jurado defender a su Rey y a la Fe Católica, se opuso fieramente a ellos. Tan fieramente, que cuando cayó el reino y los españoles fueron expulsados del Perú, Huachaca, al mando de un ejército de campesinos huantinos que, apoyado por mujeres y jóvenes, constituyó una auténtica cruzada popular, continuó la lucha con el fin de restaurar la monarquía hispánica. A pesar de la caída de Huanta y de varios fracasos para tomar Huamanga, el irreductible Huachaca mantuvo acciones guerrilleras ¡hasta 1839! cuando luchó por la Confederación Peruano-boliviana, intentando recuperar la majestad perdida para continuar el imperio por otros medios<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>, al servicio del general Andrés de Santa Cruz, encarnación de la romanidad andina.</p>



<p>Cabe destacar el fuerte carácter religioso, contrarrevolucionario y antiliberal de la empresa iquichana. Ellos luchaban contra quienes veían como apóstatas y usurpadores de la religión y de la verdadera autoridad. Se enfrentan a un proyecto de nación que excluía la heterogeneidad del imperio en favor de una identidad criolla homogeneizadora postulada por la burguesía costeña<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>.</p>



<p>A diferencia del pequeño gigante galo de la ficción, nuestro héroe no terminó sus aventuras felizmente en un hermoso y cálido banquete, sino que, antes que ceder ante los anticristos republicanos, prefirió internarse en las selvas de Apurímac, donde vivió hasta su muerte en 1848.</p>



<p>El ejemplo del irreductible caudillo huantino nos obliga a pensar la Independencia desde una perspectiva poco usual: esta no fue un proceso simple, con malos y buenos, explotadores y explotados, y conquistados que expulsaban a los conquistadores. Fue una historia mucho más compleja en la que se mezclan infinidad de intereses políticos, religiosos, sociales e ideológicos. En buena parte, las guerras de independencia fueron auténticas guerras civiles donde peruanos lucharon contra peruanos. Y, como se ve en el caso de Huachaca, también hubo peruanos que resistieron a la independencia.</p>



<p>Estamos en el año 1827 después de Jesucristo. Todo el Perú está ocupada por los independentistas… ¿Todo? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles iquichanos resiste todavía y siempr<a href="https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/humildad-medias-nuevas-navidad/" data-type="link" data-id="https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/humildad-medias-nuevas-navidad/">e al invasor…</a></p>



<p>Bibliografía</p>



<p>Altuve-Febres, F. (2006) La democracia fuerte. Lima: Quinto Reino</p>



<p>Altuve-Febres, F. (1999) «Los últimos estandartes del rey» en Razón Española. N°9. Nov/Dic 1999. Reproducido en: <a href="http://clioperu.blogspot.com/2013/07/historia-de-la-resistencia-indigena.html" target="_blank" rel="noopener">http://clioperu.blogspot.com/2013/07/historia-de-la-resistencia-indigena.html</a></p>



<p>Álvarez, J. (2017) «Antonio Huachaca, el indio que llegó a general del Ejército Real del Perú» en La Brújula Verde: <a href="https://www.labrujulaverde.com/2017/01/antonio-huachaca-el-indio-que-llego-a-general-del-ejercito-real-del-peru" target="_blank" rel="noopener">https://www.labrujulaverde.com/2017/01/antonio-huachaca-el-indio-que-llego-a-general-del-ejercito-real-del-peru</a> Consultado el 12/07/19</p>



<p>Cervera, C. (2019) «El caudillo indígena que se enfrentó a los ‘anticristos’ independentistas de América al grito de ‘¡Viva España!’» en ABC Historia:<a href="https://www.abc.es/historia/abci-caudillo-indigena-enfrento-anticristos-independentistas-america-grito-viva-espana-201904040145_noticia.html" target="_blank" rel="noopener"> https://www.abc.es/historia/abci-caudillo-indigena-enfrento-anticristos-independentistas-america-grito-viva-espana-201904040145_noticia.html</a> Consultado el 11/07/19</p>



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a>&nbsp;Altuve-Febres, F. (2006) «La fatalidad republicana» en&nbsp;<em>La democracia fuerte</em>. Lima: Quinto Reino.</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a>&nbsp;Altuve-Febres, F. (1999) «Los últimos estandartes del rey» en Razón Española. N°9. Nov/Dic 1999. Reproducido en:&nbsp;<a href="http://clioperu.blogspot.com/2013/07/historia-de-la-resistencia-indigena.html" target="_blank" rel="noopener">http://clioperu.blogspot.com/2013/07/historia-de-la-resistencia-indigena.html</a></p>



<p class="has-text-align-right">Juan Carlos Nalvarte Lozada</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Humildad y medias nuevas para vivir la Navidad</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/humildad-medias-nuevas-navidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Dec 2021 22:31:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Juan David Quiceno Osorio]]></category>
		<category><![CDATA[Teología]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Departamento de Humanidades]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia católica]]></category>
		<category><![CDATA[Navidad]]></category>
		<category><![CDATA[UCSP]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=416</guid>

					<description><![CDATA[Sabemos que la Navidad ha detenido el mundo, que en medio de la guerra, los pueblos enemigos han parado las hostilidades para celebrar el misterio de Dios hecho carne. Muchos dirán que en el tiempo actual la Navidad no pasa de ser un simple fenómeno comercial y que antes de invitarnos a parar, nos consume [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Sabemos que la Navidad ha detenido el mundo, que en medio de la guerra, los pueblos enemigos han parado las hostilidades para celebrar el misterio de Dios hecho carne. Muchos dirán que en el tiempo actual la Navidad no pasa de ser un simple fenómeno comercial y que antes de invitarnos a parar, nos consume en una vorágine de ocupaciones, urgencias y reuniones que nada tienen que ver con el sentido de recogimiento que en teoría debería de tener y que algunas personas ya han perdido o nunca han encontrado.</p>



<p>De hecho, la pandemia ha acentuado esta sensación de estrés y movimiento. Especialmente, cuando la virtualidad, con la que supuestamente hemos paliado los males de la humanidad en estos tiempos, se ha instalado ya como un ámbito de nuestra vida. Ese mismo ámbito que, aunque nos obliga a estar estáticos, exprime nuestro tiempo de escuela, trabajo o esparcimiento a su máxima eficiencia y nos mantiene en la máxima tensión.</p>



<p>Sin embargo, esto no pasa de ser una descripción que representa apenas una parte de la realidad que vivimos, pues, también hay muchos enfermos, muchos que sufren violencia o que se enfrentan a la ideología que los oprime y ven las cosas desde otra perspectiva. Todas estas personas nos hacen entender que se espera la Navidad de otra forma, no como un tiempo que viene, sino como alguien que llega. Se espera en el corazón por la potencia de Dios que salva, libera y que tiende una mano, aunque sea la de un niño, para salir del dolor, de la persecución, de las contradicciones o de la angustia y estrés que nos consume. Incluso, cuando no sea de la forma en que quisiéramos o tenemos planeado.</p>



<p>A veces hay que padecer para experimentar activamente el misterio. Aunque no debería ser de esta manera, nuestra debilidad es fuente de encuentro con la debilidad del niño en la cuna. Cuando no conocemos la debilidad la Navidad nos parece ajena, y no porque invoque el dolor o la tristeza, sino porque no terminamos de aprender lo que significa esperar un don que renueve nuestra vida, que la haga nueva, que la transforme y le de un nuevo&nbsp;<em>status quo</em>.</p>



<p>Como propuesta, está Navidad que tu oro, incienso y mirra sea tu humildad y la disposición de tu corazón para ser colmado por él. Especialmente, si sufres, si te duele más de la cuenta el cuerpo, la mente o el espíritu, si no tuviste un buen año, si perdiste el trabajo o te peleaste con tu familia. Ahora, si te fue muy bien, si hiciste más dinero del que esperabas, si cumpliste tus sueños, viajaste donde querías, alcanzaste los objetivos de tu trabajo, tuviste tiempo para rezar la novena, ir a muchas misas o reflexionar profundamente en el misterio de la Navidad, entonces, no dejes de arrodillarte ante Dios y de compartir lo bueno que recibes con los demás. Da gracias y pide que tu corazón no deje de esperar, que no sea insensible al infinito don que viene de lo alto.</p>



<p>Si puedes, además de poner tu corazón en su lugar, al menos usa unas medias nuevas. Usa algo nuevo que te haga recordar que Dios hace todo nuevo, que volvemos a empezar en Él y que la vida que inicia Él la hace siempre mejor.</p>



<p class="has-text-align-right">Juan David Quiceno Osorio</p>



<p><br><br></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Recuerdos de Don Pepe Valdez sobre la Historia Política de Arequipa</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/recuerdos-pepe-valdez-historia-politica-arequipa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Jul 2020 22:48:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Juan Carlos Nalvarte Lozada]]></category>
		<category><![CDATA[Arequipa]]></category>
		<category><![CDATA[ayuda]]></category>
		<category><![CDATA[comunismo]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[democracia cristiana]]></category>
		<category><![CDATA[devoción]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[obispos]]></category>
		<category><![CDATA[participación]]></category>
		<category><![CDATA[Partido Popular Cristiano]]></category>
		<category><![CDATA[politica]]></category>
		<category><![CDATA[preocupación social]]></category>
		<category><![CDATA[religión]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[teatro]]></category>
		<category><![CDATA[UNSA]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=837</guid>

					<description><![CDATA[Hace exactamente un mes del fallecimiento de don José Valdez Pallete (1930-2020), gran promotor del teatro en Arequipa, dramaturgo y destacado periodista que trabajó, entre otros, en el diario “El Deber” y en “El Pueblo”. Quienes tuvimos la dicha de conocerlo no dejaremos de agradecer y extrañar su plácida elocuencia y su abierta y sincera [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Hace exactamente un mes del fallecimiento de don José Valdez Pallete (1930-2020), gran promotor del teatro en Arequipa, dramaturgo y destacado periodista que trabajó, entre otros, en el diario “El Deber” y en “El Pueblo”. Quienes tuvimos la dicha de conocerlo no dejaremos de agradecer y extrañar su plácida elocuencia y su abierta y sincera amistad.</p>



<p>Conocí a don Pepe en el dos mil siete, cuando él dirigía el grupo teatral del Centro Cultural Peruano Norteamericano. En ese entonces yo estaba por cursar el quinto de secundaria y nunca había tenido mayor interés en las artes escénicas. Sin embargo, era verano y no había mucho que hacer por las tardes, así que me dejé convencer por una amiga para unirme al elenco. Estuve casi un año y quedé totalmente encandilado. Don Pepe fue un verdadero maestro y un amigo disponible. Aprender de Don Pepe sobre todos los aspectos del teatro y conversar largamente con él en los cafés del centro fueron experiencias sumamente estimulantes. A mí, como seguramente a tantos otros, me contagio su pasión por el teatro y desde entonces nunca me he alejado mucho de las tablas.</p>



<p>El año pasado, por motivo de mi tesis doctoral, le realicé una entrevista en la que casi no hablamos de teatro, sino de movimientos sociales y partidos políticos en la historia de Arequipa de los que él fue testigo. A manera de homenaje al maestro que Dios tenga en su gloria transcribo algunos fragmentos que, estoy seguro, son un testimonio valioso para la historia política de nuestra ciudad.</p>



<p><strong>Sobre el ambiente religioso de la Arequipa de su niñez y juventud y la penetración comunista en la ciudad</strong></p>



<p>Juan Carlos Nalvarte Lozada<em>: ¿Cómo era el ambiente religioso de Arequipa?</em></p>



<p>José Valdez Pallete: No había mucha actividad, casi nada, de los grupos protestantes. Lo que más había era un grupo luterano y eso por la influencia en la educación, porque venían los alemanes que eran profesores y eso daba lugar a pequeñas reuniones que iban creciendo y era lo único que se mantenía seriamente porque la actividad de los demás grupos religiosos era muy débil.</p>



<p><em>Era combatida por la Iglesia, me imagino ¿o no?</em></p>



<p>Sí, pero como eran pequeños no merecía la pena tratarlos mucho. Entonces no había enfrentamientos ni públicamente ni privadamente. La actividad religiosa se concretaba a la actividad católica que era el noventa y cinco por ciento.</p>



<p><em>Más inclusive.</em></p>



<p>O quizás más, sí. Y los que discrepaban un poco eran los llamados agnósticos y eso por la influencia, a partir del año cuarenta y cinco, de la Unión Soviética. Porque había penetración soviética, había que defenderse, había algunas actividades de ese tipo. La penetración soviética fue muy grande y había revistas y libros que se repartían en Arequipa y llegaban toneladas de libros de Rusia a Arequipa y supongo a las demás ciudades de América Latina. Entonces el desarrollo del Partido Comunista del Perú ha sido en esas circunstancias, de la guerra, en donde habiendo una amistad bélica entre Estados Unidos y Rusia se permitió la penetración comunista en las universidades. Y en Arequipa solo había una universidad, la de San Agustín, no había más, no había universidades. Entonces la Universidad de San Agustín permitía que se formaban con la misma línea los estudiantes. Ya luego con motivos políticos comenzaron a surgir posturas de estudiantes que llegaron a los profesores y se formaron grupos, orientaciones, charlas. Hubo un movimiento un poquito sordo pero que avanzaba muy lentamente. Yo recuerdo haber ido al Partido Comunista ruso, pues, que funcionaba en una ferretería, en donde los trabajadores eran los dirigentes, que yo los miraba con cierta distancia porque pensaba que eran obreros analfabetos. Y no eran analfabetos. Y de allí salieron los dirigentes del Partido Comunista a hacer política general y con muy buenos resultados. Invitaban a intelectuales. Yo recuerdo haber ido a la ferretería que quedaba muy adentro de la calle, aquí en Ejercicios, en la calle Ejercicios o sea lo que es…</p>



<p><em>Álvarez Thomas.</em></p>



<p>Álvarez Thomas. Y encontrarme con intelectuales muy notables, con mucha altura, entre ellos Mario Polar Ugarteche. O sea ese era el nivel en que se manejaban los obreros que manejaban el partido comunista.</p>



<p><em>¿Y eso en qué años, más o menos, se acuerda?</em></p>



<p>Cincuenta.</p>



<p><strong>Sobre el ambiente universitario</strong></p>



<p><em>¿Usted en qué año entró a la Universidad?</em></p>



<p>Cuarenta y… habría que sacar la cuenta. Bueno exactamente no lo sé, pero ha sido por el año cuarenta y seis, cuarenta y ocho.</p>



<p><em>Pero en ese entonces ya había penetración comunista, cuando usted entró.</em></p>



<p>Sí, pero muy débil. Los jóvenes comunistas en la universidad presumían de ser cultos y realmente leían y miraban de mucha distancia a los intelectuales no comunistas, porque pensaban que ellos eran más cultos, pensaban más, leían más, tenían un horizonte cultural mucho más amplio. Yo me di con la sorpresa que obreros, obreros que ganaban salario, eran comunistas y cuando quise presumir para guardar distancia, porque yo era universitario, hablaba un poco en difícil o hacía mención de un autor. Me encontraba que ellos conocían lo mismo y mucho más. Y habían sido cultos. Leían o asistían a charlas. Entonces había un movimiento así, que a nadie la importaba porque eran muy pocos. Pero luego se desarrollaron.</p>



<p><em>Y me imagino, en lo sesentas se agudizó la situación. Justo leí en “El Pueblo” de esos años que estaban haciendo una especie de campaña contra el rector de la UNSA, que era Alfredo Corzo, si no me equivoco, decían que era comunista.</em></p>



<p>Alfredo Corzo Masías. ¿Decían que era comunista?</p>



<p><em>Sí, que era socialista, que era de izquierdas y que estaba apoyado por el FER.</em></p>



<p>Que era el grupo universitario insurgente. Porque, mira, yo no recuerdo como fue antes, pero cuando yo llegué a la universidad, se peleaban la presidencia de la Federación Universitaria un grupo de “chicos bien” con los apristas. Esos “chicos bien” terminaron siendo demócrata cristianos y resulta que se peleaban con los apristas la dirección de los grupos universitarios. Y entonces el FER era el grupo marxista y era insurgente y presionaba y cada vez estaba más cerca del gobierno estudiantil hasta que llegó el momento con Soto León Velarde y otros. Había un grupo de estudiantes universitarios muy estudiosos, muy estudiosos y muy capaces, muy inteligentes y llegaron a la cátedra. Ese grupo de estudiantes dirigentes marxista llegaron a la cátedra.</p>



<p><em>Y ahí es cuando la universidad se hace más o menos marxista</em>.</p>



<p>Sí.</p>



<p><em>Justo estaba leyendo que en el 62 o 63 ganan la presidencia de la Federación Universitaria.</em></p>



<p>Así es.</p>



<p><em>Incluso leí una noticia en la que decía que no dejaban graduarse a alumnos que no eran marxistas. O sea que había ese tipo de problemas.</em></p>



<p>Sí se generaban problemas así.</p>



<p><em>Hablé con el doctor Eusebio Quiroz y me dijo que era de la UNEC (Unión de Estudiantes Católicos) y que siempre se andaban peleando con los comunistas.</em></p>



<p>Sí, pero él es mucho menor que yo. Claro, él era uno de los notables del grupo cristiano porque era muy habilidoso para la broma, estudiaba Historia y él era simpatizante del movimiento católico, entonces estaba en la UNEC. Y el grupo de la UNEC que tenían inquietudes políticas llegaron al partido demócrata cristiano y fueron dirigentes de la juventud.</p>



<p><em>¿Y usted perteneció a un grupo de estos?</em></p>



<p>Yo he sido el primer secretario general de la Juventud Demócrata Cristiana. Yo no sé por qué se fijaban en mí. No era muy suelto. Yo no bebo, no iba a fiestas. Entonces solo me dedicaba a leer, a estudiar. Sería por eso.</p>



<p><em>Entonces estuvo en la Juventud Demócrata Cristiana. Y en algún otro grupo militó. ¿Acción Católica?</em></p>



<p>Sí, claro.</p>



<p><em>¿Usted fue de la Acción Católica?</em></p>



<p>Claro. Era lo mismo, eran los mismos dirigentes. O digamos, éramos los mismos dirigentes. Porque entramos a la Acción Católica Universitaria y los de la Acción Católica Universitaria tenían actividades políticas y llegaron al partido Demócrata Cristiano y allí ya empezaron los intereses particulares para ser candidatos al parlamento. Y había intereses de esa clase. Estudiantes exlasallistas y ex San José. Esos chicos, así un poco… distinguidos. Porque los católicos pobres se iban al otro partido, preferían irse con los comunistas, por razones económicas.</p>



<p><em>¿O sea los comunistas de entonces también eran católicos? O las bases por lo menos.</em></p>



<p>Sí, las bases sí.</p>



<p><strong>Sobre la Democracia Cristiana y Velasco Alvarado</strong></p>



<p><em>¿O sea usted militó en la Democracia Cristiana?</em></p>



<p>Sí, pertenecí al Comité Ejecutivo Departamental de la Democracia Cristiana.</p>



<p><em>¿Y cómo llegó a la Democracia Cristiana? ¿Por qué entró?</em></p>



<p>Porque era católico de formación. Tuve la suerte de tener un maestro sacerdotes en el colegio donde yo estudiaba que era el colegio Independencia. Yo he salido del colegio Independencia. Mis hermanos han salido de La Salle. Pero yo del colegio Independencia. Yo tenía compañeros cuyos padres eran agricultores y obreros, por lo tanto he tenido otra formación. Otra influencia.</p>



<p><em>¿Usted cree que podríamos decir que era natural que militantes de la Acción Católica pasen a la Democracia Cristiana?</em></p>



<p>Sí, muchísimos militantes de la Acción Católica pasaron a la Democracia Cristiana. Era una especie de célula política de la Acción Católica.</p>



<p><em>Hacia los años sesenta la Acción Católica empieza a decaer, mientras que la Democracia Cristiana se mantiene.</em></p>



<p>No, la Acción Católica cae ya por otro tipo de actividades, cayó en todo el Perú.</p>



<p><em>¿Por qué?</em></p>



<p>No sé, parece que era decisión del episcopado.</p>



<p><em>Claro, eso era dirigido por los obispos.</em></p>



<p>Sí, sí.</p>



<p><em>En cambio la Democracia Cristiana no.</em></p>



<p>No, pero era fruto de los profesores que salían de la Iglesia.</p>



<p><em>Cuando se partió la Democracia Cristiana, ¿qué papel jugó usted? ¿Con quién se fue? ¿Con Cornejo Chávez?</em></p>



<p>No hubo elección. La Democracia Cristiana en Arequipa, por lo menos, y creo que también en Lima, se partió a dedo: fulano sí, este no, este sí, este no. Entonces a mí me dijeron no. Yo no sabía. Yo me enteré que había habido eso el día que se partió el partido. Porque como eran mis amigos los otros yo les pregunté “¿a mí por qué no me han invitado?” “No, tú eres proletario, tú eres comunista”. Ni sé qué.</p>



<p><em>Entonces en Arequipa también se dividió el PPC y la Democracia Cristiana.</em></p>



<p>Sí, en todo el Perú.</p>



<p><em>¿Y usted se quedó en la Democracia Cristiana?</em></p>



<p>Sí, yo me quedé. A mí no me invitaron al PPC. Yo me quedé en la Democracia Cristiana porque estaba en la Democracia Cristiana. De la Democracia Cristiana salió el PPC, no hubo, digamos, una división democrática, no plantearon una alternativa a los militantes. En el PPC dijeron este sí, este no, este sí, este no.</p>



<p><em>Si no mal entiendo, es porque la Democracia Cristiana estaba virando hacia la izquierda.</em></p>



<p>Era de izquierda.</p>



<p><em>¿Desde siempre usted cree que la Democracia Cristiana era de izquierda?</em></p>



<p>Sí, claro que era de izquierda. Pero no era comunista, no era marxista, era izquierda. O sea, la Democracia Cristiana plantea que los gobiernos deben organizase favoreciendo al pueblo, favoreciendo el salario familiar y cuando uno lee un libro de la Democracia Cristiana y ve qué es el salario familiar, ve que es una remuneración que debe tener el obrero, o el trabajador en general, que le permita vivir en el sentido de tener alimentación, vestido, vivienda y un porcentaje para entretenimientos sanos. Todo eso debe formar parte del salario. Eso es lo que plantea la Democracia Cristiana. Entonces era izquierda pues. Porque los que estaban en la derecha eran los gerentes que no querían gastar más en el rubro de trabajo. Eso era el problema. El problema no era ideológico. Era de intereses. Entonces la Democracia Cristiana planteaba una democracia con todos esos cuestionamientos.</p>



<p><em>¿Y en el PPC?</em></p>



<p>En cambio en el PPC estaban todos los abogados que defendían los intereses económicos, los defensores de las empresas.</p>



<p><em>¿Qué opinó usted del golpe de Velasco?</em></p>



<p>Yo estaba de acuerdo con el nuevo régimen, con Velasco.</p>



<p><em>Claro, la Democracia Cristiana estaba de acuerdo con Velasco, lo apoyaron.</em></p>



<p>Claro, apoyamos a Velasco. Cuando se formó el SINAMOS me llamaron a trabajar ahí. Trabajamos con mucha honestidad, mucha altura y con buenos resultados. Mi labor era hacer actividad cultural, o sea, al pato lo echaron al agua. Y entonces trabajé. Probablemente te van a decir cosas negativas, pero en el SINAMOS, en materia cultural por lo menos, trabajamos en pueblos jóvenes, en distritos y provincias y hacíamos actividad cultural. Todo el pueblo de Arequipa tenía acceso a la cultura. Recién, porque ni antes de esa época tenía acceso, ni ahora tampoco tiene. Entonces, bajo la dirección de Velasco Alvarado se formó todas esas instituciones y yo trabajé llevando la cultura al pueblo. Eso sí fue realmente cierto: llevamos la cultura al pueblo. No como los discursos demagógicos que puedan decir. Yo sí llevé la cultura al pueblo. Arequipa se convirtió en un centro cultural realmente popular. Por lo menos, por mi lado, el SINAMOS fue un verdadero brazo de actividad popular.</p>



<p><em>¿Y usted todavía era militante de la Democracia Cristiana?</em></p>



<p>Claro, si estábamos aliados con Velasco. Estaba Cornejo Chávez en la dirección de El Comercio. Y Jorge Bolaños, que era un brillante joven, brillante, muy inteligente, fue diputado de Arequipa y trabajó en El Comercio.</p>



<p><em>¿El movimiento católico de Arequipa tenía entonces una gran variedad? Había la parte obrera, más cercana al pueblo y había un parte más elitista, cercana a la empresa.</em></p>



<p>Así es, así es.</p>



<p><em>¿Y qué recuerdos tiene de Héctor Cornejo Chávez?</em></p>



<p>Para mí ha sido el hombre más brillante que he conocido. Brillante, brillante. No sé cómo era personalmente, pero parece que era muy serio, muy responsable en sus actividades. Pero como político y como profesor de Derecho… excelente. Es autor de un tratado sobre familia.</p>



<p><em>¿Él se retiró de la política después, para enseñar?</em></p>



<p>Cornejo Chávez ser retiró de la política a raíz de su enfermedad. Le dio… él tuvo los primeros síntomas del Alzheimer y dejó la política y se fue a su casa, se acabó. Y supongo que el Alzheimer siguió avanzando, porque avanza. Y como su última actividad pública fue su alianza con el velasquismo eso le ocasión la enemistad de todas la autoridades y los gerentes y todos los que manejan la economía. Porque Velasco atacó la economía.</p>



<p><em>Y la Iglesia peruana, en general, apoyó a Velasco… Landázuri fue un gran aliado de Velasco</em></p>



<p>La Doctrina Social de la Iglesia era prácticamente el programa de Velasco. O al revés, el programa de Velasco era iluminado por la Doctrina Social de la Iglesia.</p>



<p><em>Me imagino que esta inquietud social era propia de los años sesenta. Creo que en los cincuenta el movimiento católico no tenía este cariz social tan acentuado. Talvez era un poco más espiritual. ¿Qué opina usted?</em></p>



<p>No, había criterios sociales y políticos en el catolicismo de Arequipa. Hablando del catolicismo de Arequipa por las personas conocidas. Héctor Cornejo, por ejemplo. Y también estaba Mario Polar Ugarteche, que no había sido tan de la Iglesia. Yo lo recuerdo a Héctor Cornejo que salía con una visión doctrinaria muy elevada y también recuerdo a Mario Polar Ugarteche que era muy culto y muy buen conversador y muy buen orador.</p>



<p><em>A él es al que encontró en el círculo comunista de la ferretería.</em></p>



<p>Sí. Claro lo invitaron a dar una charla, él va a dar la charla, no se compromete en nada pero sí puede decir lo que él piensa. Lógicamente teniendo en cuenta que los oyentes son comunista y toma cierta distancia en la conversación. Pero a él no le importaba mucho tampoco. Parece que ya quería ser político en esas épocas. Era profesor universitario, fue mi profesor. Algunos de esos dirigentes fueron mis profesores. Lástima que Héctor Cornejo no lo fuera. Pero Mario Polar Ugarteche sí, era un excelente conversador, un buen expositor. Y a la hora que se partió el partido, Héctor Cornejo Chávez se quedó en la Democracia Cristiana y Mario Polar Ugarteche se fue al Partido Popular Cristiano. Pero me imagino que a Héctor Cornejo no le dijeron que iban a partir el partido. Fue una sorpresa. A las cuatro en punto de la tarde de ese domingo que hubo votación salió el comunicado donde se anunciaba el nacimiento del PPC, para sorpresa de todo el mundo. Y la justificación es que a las cuatro ya todos habían votado y por lo tanto no modificaban nada en cuanto al resultado de las elecciones. Y los democristianos votaban como querían, pero ahora pues ya se habían partido. A partir de las cuatro de la tarde… un poco que me recuerda a García Lorca: “a las cinco en punto de la tarde…”, la Democracia Cristiana fue a las cuatro.</p>



<p class="has-text-align-right">Juan Carlos Nalvarte Lozada</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Recomendaciones del Hay</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/recomendaciones-hay/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Nov 2019 00:49:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Nalvarte Lozada]]></category>
		<category><![CDATA[Arequipa]]></category>
		<category><![CDATA[Buzatti]]></category>
		<category><![CDATA[Camus]]></category>
		<category><![CDATA[club de la pelea]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Faulkner]]></category>
		<category><![CDATA[Hay]]></category>
		<category><![CDATA[Hemingway]]></category>
		<category><![CDATA[Hildebrandt]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[María Fernanda Ampuero]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
		<category><![CDATA[Pilar Donoso]]></category>
		<category><![CDATA[Reynoso]]></category>
		<category><![CDATA[Ribeyro]]></category>
		<category><![CDATA[Rimbaud]]></category>
		<category><![CDATA[Rulfo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=604</guid>

					<description><![CDATA[Hace una semana terminó el Hay Festival Arequipa y hay quienes ya lo extrañan. Para hacer más corta la espera de la siguiente edición consulté a algunos de los escritores que participaron para que recomienden algunos libros a los lectores del blog del Departamento de Humanidades de la UCSP y sobre todo a los alumnos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Hace una semana terminó el Hay Festival Arequipa y hay quienes ya lo extrañan. Para hacer más corta la espera de la siguiente edición consulté a algunos de los escritores que participaron para que recomienden algunos libros a los lectores del blog del Departamento de Humanidades de la UCSP y sobre todo a los alumnos que cursan algún curso del Departamento.</p>



<p>A Luis Hernán Castañeda y a Karina Sainz Borgo les pedí las recomendaciones en el evento que se realizó en el Centro de las Artes de la UCSP en el que fui su interlocutor, por lo que transcribo sus intervenciones. A Ricardo, Stuart y Yero les escribí solicitándole las recomendaciones.</p>



<p><strong>Luis Hernán Castañeda</strong></p>



<p><em>(Nació en Lima en 1982 y vive en Estados Unidos desde el 2006. Es autor de novelas, libros de cuentos y novelas juveniles. Además, se desempeña como profesor de lengua y literatura en el Middlebury College. Su última novela se titula&nbsp;</em>El imperio de las mareas<em>&nbsp;y fue publicada este año por la editorial Alfaguara).</em></p>



<p>Nunca me siento cómodo con la pregunta de recomendar libros porque crea una relación vertical entre quien recomienda y quien recibe la recomendación. Yo creo más bien que los lectores jóvenes deben seguir su instinto, su curiosidad. Lo que debe haber es una disponibilidad de libros por los medios que sea posible para que cada quien pueda saciar su deseo de la forma más anárquica posible. Yo crecí en un hogar en el cual no se me decía «lee esto», «lee lo otro», sino que había simplemente libros y no había libros prohibidos, de forma que las puertas estaban abiertas y yo me fui yendo por donde me llevaba mi propia intuición. Dicho esto, quiero recomendar a un autor que he mencionado ya. Para mi es una figura muy importante y es Mario Levrero, es un autor que se lee poco en el Perú, porque como viejo centro virreinal estamos marcados por la historia, por la política, por el realismo, pero creo que no nos haría mal leer un poco otras cosas y ver que hay autores como Levrero que muestra que la realidad es caleidoscópica. Yo creo que Levrero es un autor que yo si fuera joven leería con mucha pasión, lamentablemente lo descubrí viejo, pero igualmente me gusta mucho.</p>



<p><strong>Karina Sainz Borgo</strong></p>



<p><em>(Nació en Caracas en 1982. Es periodista especializada en temas culturales. Ha publicado los libros de periodismo&nbsp;</em>Caracas hip-hop<em>&nbsp;(Caracas, 2007) y&nbsp;</em>Tráfico y Guaire. El país y sus intelectuales<em>&nbsp;(Caracas, 2007).&nbsp;</em>La hija de la española&nbsp;<em>(2019),</em>&nbsp;<em>su primera novela, ha sido vendida en traducción a veintidós países).</em></p>



<p>Hay libros que si hubiesen llegado a mis manos antes, a mí me hubiesen ahorrado muchos dolores de cabeza al momento de escribir. Yo creo que Nabokov, sobre todo&nbsp;<em>Risa en la oscuridad</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Lolita</em>, pero todavía más&nbsp;<em>Risa en la oscuridad&nbsp;</em>que es un disparo chiquito. En el siglo XX tienes tan inmensos escritores. Faulkner, sin duda alguna. Además, yo llegué a Faulkner gracias a Gabo, gracias a García Márquez. Ahí hay un siglo XX que si tuvieran nada más, no sé, tres meses de vacaciones, intenten con eso. Pero para mí el XIX es muy importante como siglo y creo que no está tan leído como pensamos. Creo que Flaubert, sobre todo&nbsp;<em>Madame Bovary</em>. Creo que el siglo XIX francés y ruso es fundamental. Y que uno no puede llegar a la literatura sin haber leído eso. Creo que en el fondo es cierto, esa idea de que uno se empeña en leer, inicia una y otra vez, inicia el&nbsp;<em>Ulises&nbsp;</em>y no entra, se te cae el libro. Bueno pasa unos años y cuando lees a Vila-Matas, por ejemplo, pasa que consigues llegar al&nbsp;<em>Ulises</em>. Alguien te ha empujado un poquito para llegar. Pero si creo que los lectores no debemos jamás claudicar en los clásicos. Melville, el Melville de&nbsp;<em>Moby Dick</em>. Yo creo que no está tan leído como pensamos, ni&nbsp;<em>Billy Budd&nbsp;</em>también de Melville. Yo soy una entusiasta de los clásicos del siglo XX y XIX porque creo que ahí hay muchas cosas, no solo para ser un escritor… Leer siempre te previene de cierta zafiedad.</p>



<p><strong>Ricardo Sumalavia</strong></p>



<p><em>(Nació en Lima en 1968. Es doctor en la Universidad Michel Montaigne, en Burdeos. Es autor de&nbsp;</em>Enciclopedia mínima&nbsp;<em>(2004),</em>&nbsp;Que la tierra te sea leve&nbsp;<em>(2008),</em>&nbsp;Mientras huya el cuerpo<em>&nbsp;(2012),</em>&nbsp;No somos nosotros&nbsp;<em>(2017),</em>&nbsp;<em>entre otros. Su última novela,</em>&nbsp;Historia de un brazo (2019<em>), ha recibido un amplio elogio de la crítica).</em></p>



<p>-Nona Fernández,&nbsp;<em>La dimensión desconocida</em></p>



<p>-María Fernanda Ampuero,&nbsp;<em>Pelea de gallos</em></p>



<p>-Mario Levrero<em>, La novela luminosa</em></p>



<p>-Pierre Michon,&nbsp;<em>Vidas minúsculas</em></p>



<p>-Leonardo Padura,&nbsp;<em>Adiós Hemingway</em></p>



<p>-Pilar Donoso,&nbsp;<em>Correr el tupido velo</em></p>



<p>-Mariana Enríquez,&nbsp;<em>Los peligros de fumar en la cama</em></p>



<p>-Eloy Tizón,&nbsp;<em>Herida leve.</em></p>



<p><strong>Stuart Flores</strong></p>



<p><em>(Nació en Huancayo en 1986. Estudió periodismo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Es autor de&nbsp;</em>La muerte es una sombra&nbsp;<em>(cuentos</em>), La velocidad del pánico&nbsp;<em>(novela) y&nbsp;</em>Ele<em>&nbsp;(poemario). Ganador del Premio Copé de Oro 2018).</em></p>



<p>–<em>Los peces no cierran los ojos</em>, de Erri de Luca. Pocas novelas parecen transmitir una ternura extrema. Esta es una de ellas.</p>



<p>–<em>El desierto de los tártaros</em>, de Dino Buzatti. Quizá una de las mejores novelas de la literatura universal. Borges la consideró imprescindible.</p>



<p>–<em>El diablo capataz</em>, de Val Biro. Si bien está etiquetada como literatura infantil, la verdad es que estas narraciones están llenas de un ingenio apto para todo público. Un libro que podría volarte los sesos.</p>



<p>–<em>Sol de Tokio</em>, de Francisco Joaquín Marro. Una joya escondida de la literatura peruana reciente. Sería justo que, al menos en unas décadas, una calle de Lima lleve el nombre de este autor.</p>



<p>–<em>La dimensión desconocida</em>, de Nona Fernández. Quizá una de las mejores ficciones últimas que aborda con mucha originalidad el tema de la dictadura chilena.</p>



<p>–<em>El vano ayer</em>, de Isaac Rosa. Narración atípica dentro de la literatura hispana. Se la define como «novela en marcha»; es decir, la novela que va deconstruyéndose a medida que avanza la trama.</p>



<p>–<em>Cambio de palabras</em>, de César Hildebrandt. Un texto para aprender el arte de la argumentación y las técnicas de la entrevista. El libro que todo aspirante a periodista debería leer.</p>



<p>–<em>Rimbaud el hijo</em>, de Pierre Michon. Una novela breve que sirve como puerta de acceso al escritor más actual, difícil y lírico de Francia.</p>



<p>–<em>Diccionario de literatura. España 1941-1995</em>: de la posguerra a la posmodernidad, de Francisco Umbral. Una enumeración personalísima de conceptos literarios y de escritores. Si bien no es el libro con el que uno debería introducirse a la obra de Umbral, es un texto recomendable para conocer la literatura española a través de la mirada de uno de sus mejores prosistas.</p>



<p>–<em>Técnicas de masturbación entre Batman y Robin</em>, de Efraim Medina Reyes. Un híbrido literario que oscila entre el aforismo, el diario y el ensayo para configurar una «novela» disparatada.</p>



<p><strong>Yero Chuquicaña Saldaña</strong></p>



<p><em>(Nació en Ilo en 1990. Estudió Literatura y Lingüística en la Universidad Nacional de San Agustín. Es autor de&nbsp;</em>Falsos cuentos: Taca Taca<em>&nbsp;y de&nbsp;</em>Peruanos de segunda mano<em>. En 2017 ganó el Premio Nacional de Literatura).</em></p>



<p>-Julio Ramón Ribeyro –&nbsp;<em>La palabra del mudo</em>: La mejor forma de empezar a leer narrativa nacional y no sentirse defraudado. Cada relato mantiene un espacio ganado dentro del imaginario popular y seguirá entreteniendo e inspirando lectores/escritores durante generaciones.</p>



<p>-Mario Vargas Llosa –&nbsp;<em>Conversación en la catedral</em>: Infaltable para comprender el Perú que heredamos y empatizar con el sentir del ciudadano de a pie, desde la precariedad de un espacio común para cualquier parroquiano: un bar.</p>



<p>-Oswaldo Reynoso –&nbsp;<em>Los inocentes</em>: Relatos de collera que te calan hondo como lo harían si te los contaran a viva voz en una esquina. Reynoso también es el Perú y esta colección escueta es suficiente para admirar el poder de su pluma.</p>



<p>-Juan Rulfo –&nbsp;<em>El llano en llamas</em>:&nbsp; Sus páginas relatan asuntos turbios y están impregnadas de fatalidad y redención, pero desde un enfoque poético que pintan la realidad no solo del hombre mexicano, sino del hombre en general. Rulfo es un capo que no necesita contar de más.</p>



<p>-Jorge Luis Borges&nbsp;<em>– Ficciones</em>: Esta colección de relatos motiva una lectura reflexiva desde el arranque. Después de terminar cada cuento uno querrá volver a leerlo, cuantas veces sea necesario, para no perderse ni un solo detalle de la riqueza ni la belleza de la estética del maestro.</p>



<p>-Albert Camus –&nbsp;<em>The Stranger</em>: Punto tras punto, a través de una narrativa honesta y directa, Camus nos conduce hacia el interior del alma y la mente humana. Jamás había sentido tanta suspicacia de mí.</p>



<p>-Ernest Hemingway –&nbsp;<em>The Old Man and the Sea</em>: Un libro que amo, al que regreso cada vez que necesito encontrarme con un viejo conocido para ver qué tanto he cambiado y para recordar que la vida solo cobra pleno sentido si luchamos por ella, desde cualquier ámbito.</p>



<p>-William Faulkner –&nbsp;<em>The Sound and the Fury</em>: La novela más completa y apabullante a la que me he enfrentado. Los puntos de vista, las voces y las técnicas narrativas sobrepasan la historia que, a pesar de ser esencial, afianza el universo literario de Faulkner y su visión de Norteamérica.</p>



<p>-J.D. Salinger –&nbsp;<em>Nine Stories</em>:&nbsp; Me voló la cabeza.</p>



<p>-Raymond Carver –&nbsp;<em>Call Me If You Need Me</em>: Carver escribe cada una de estas historias con mazo y cincel, mientras da forma a una pequeña relación íntima entre autor/lector para luego, sin previo aviso, romperte el corazón o recomponértelo.</p>



<p>11. Chuck Palahniuk – <em>Fight Club</em>: Una de las novelas breves que más veces he leído. Sus imágenes te llegan de golpe y sin parar, formando un enorme collage de momentos extraños y sensaciones que van más de la superficialidad de nuestro aspecto físico o las cosas que poseemos. La primera regla del club de la pelea es hablar con todo el mundo sobre el club de la pelea.</p>



<p class="has-text-align-right">Juan Carlos Nalvarte Lozada</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Joker: sin Dios nada tiene gracia</title>
		<link>https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/joker-dios-gracia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminucsp]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Oct 2019 22:32:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[José Manuel Rodríguez Canales]]></category>
		<category><![CDATA[Teología]]></category>
		<category><![CDATA[absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[actuación]]></category>
		<category><![CDATA[alucinación]]></category>
		<category><![CDATA[basura]]></category>
		<category><![CDATA[bufón]]></category>
		<category><![CDATA[cielo]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[compasión]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Dante]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[Ende]]></category>
		<category><![CDATA[gracia]]></category>
		<category><![CDATA[Hollywood]]></category>
		<category><![CDATA[homicidio colectivo]]></category>
		<category><![CDATA[Hoper]]></category>
		<category><![CDATA[infierno]]></category>
		<category><![CDATA[Joker]]></category>
		<category><![CDATA[La historia interminable]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[locura]]></category>
		<category><![CDATA[medios]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[miseria]]></category>
		<category><![CDATA[payaso]]></category>
		<category><![CDATA[Phoenix]]></category>
		<category><![CDATA[pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[príncipe de los criminales]]></category>
		<category><![CDATA[purgatorio]]></category>
		<category><![CDATA[Robert De Niro]]></category>
		<category><![CDATA[Rotko]]></category>
		<category><![CDATA[suicidio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://blog-humanitas.ucsp.edu.pe/?p=706</guid>

					<description><![CDATA[Octógono: este post está libre de spoilers sobre Joker. Contiene una clave de lectura muy personal. Léase con confianza si a usted le interesa ver un intento de comprensión cristiana del mundo. Comentario contrapreventivo 1: si a usted no le gusta el cristianismo o los cristianos como este servidor, solo le pedimos que nos haga [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Octógono: este post está libre de spoilers sobre Joker. Contiene una clave de lectura muy personal. Léase con confianza si a usted le interesa ver un intento de comprensión cristiana del mundo.</em></p>



<p><em>Comentario contrapreventivo 1: si a usted no le gusta el cristianismo o los cristianos como este servidor, solo le pedimos que nos haga el favor de no andar diciendo que el autor de este post anda viendo a Dios en todo como si eso fuera una descalificación. Dios, por definición, es omnipresente. En una palabra: Él ya está en todo sin ser ese todo. Nos limitamos a sacar las conclusiones de esta Realidad.</em></p>



<p><em>Comentario contrapreventivo 2: el autor no tiene intención proselitista alguna, solo la natural tendencia a leer lo que ve desde una fe a la que le es imposible renunciar porque de ella dependen la esperanza y el amor. Si sirve como testimonio de este amor como clave de lectura de la realidad, se dará por bien servido. Lo demás Dios dirá.</em></p>



<p>Esta inevitable cinta pertenece a la desgarradora tradición norteamericana de la soledad que uno ve en diversas manifestaciones artísticas, pinturas como las de Hopper, o Mark Rothko, por citar dos referentes, o en películas como<em>&nbsp;Taxi driver</em>, film con el cual hay más de un contacto en sabor, color, estética y un gran actor en común como Robert De Niro.</p>



<p>El título alcanza como conclusión o moraleja de la extraordinaria película de Todd Phillips y la alucinante (nunca mejor dicho) performance de Joaquin Phoenix. Por antonomasia, el lugar sin gracia es el infierno.</p>



<p>Y la locura es un tradicional símbolo del infierno de los condenados. Probablemente una de las más precisas expresiones de esta idea, sea la respuesta que le da Virgilio a Dante ante la puerta del infierno: hemos llegado al lugar donde te dije que encontraremos a las gentes dolorosas que han perdido el bien del intelecto.</p>



<p>Y ya que hablamos de la puerta del tártaro, los terribles y solemnes versos escritos en ella pueden servir para describir también la ciudad del Joker: por mi se va a la ciudad doliente, por mi se va al eterno dolor, por mí se va donde la perdida gente.</p>



<p>Lo digo porque Joker, más que un personaje, parece ser un símbolo, algo como un monumento en la calle principal de su ciudad, algo que expresa el vacío de toda una paradójica sociedad antisocial en la que cada cierto tiempo se produce un homicidio colectivo seguido de un suicidio.</p>



<p>Creo que por eso del infierno, otra figura que acudió inmediatamente a mi memoria, viendo esta versión del príncipe payaso de los criminales, fue la ciudad de los antiguos emperadores en La historia interminable de Michael Ende. Creo que vale la pena citar el texto:</p>



<p><em>Y todo aquél valle estaba ocupado por una ciudad… en cualquier caso, podía darse ese nombre a aquella multitud de edificios, aunque era la ciudad más disparatada que Bastián había visto nunca. Sin plan ni propósito, las casas parecían amontonarse como si fueran dados; como si, sencillamente, hubieran sido sacudidas allí de su saco por algún gigante. No había calles ni plazas, ni ninguna clase de orden reconocible.</em></p>



<p><em>Pero también los distintos edificios parecían absurdos: tenían las puertas en el tejado, escaleras en sitios a donde no se podía llegar y otras que hubiera habido que recorrer cabeza abajo y que acababan en el vacío. Había torrecillas transversales y balcones que colgaban verticales de las paredes, ventanas en lugar de puertas y suelos en lugar de muros. Había puentes cuyo arco se interrumpía de pronto, como si su constructor se hubiera olvidado en mitad de la obra de lo que debía ser el conjunto. Había torres curvadas como plátanos y pirámides colocadas sobre su cúspide. En resumen, toda la ciudad producía una impresión de locura.</em></p>



<p><em>Entonces vio Bastián a sus habitantes. Eran hombres, mujeres y niños. Por su aspecto, parecían seres humanos corrientes, pero sus trajes sugerían que todos ellos se habían vuelto locos y no podían distinguir ya entre las prendas de vestir y los objetos para otros usos. En la cabeza llevaban pantallas de lámparas, cubos para jugar en la arena, soperas, cestos de papeles, bolsas o&nbsp;</em><em>cajas de cartón. Y se tapaban el cuerpo con manteles, alfombras, grandes trozos de papel de plata y hasta barriles.</em></p>



<p>Lo común a todos estos tristes habitantes de la nada es que quisieron ser emperadores, someter a los demás, y, por eso, se quedaron solos encerrados en la locura. Algo de esto hay en la película y en la realidad que refleja.</p>



<p>El capo mafioso y burlón de los comics de Batman poco tiene que ver con esta especie de bufón tristísimo, cómico desolado, espantapájaro cargado de vergüenza, basura que nada tiene que perder porque nada puede ganar. Nada produce risa porque nada tiene gracia en el horizonte de este personaje.</p>



<p>Y sin embargo, suscita en el espectador una especie de compasión probablemente arraigada en la semejanza que todos tenemos con el Joker. Compasión que parece contener una de esas esperanzas que, cuanto más pequeñas son, más fuertes se hacen porque se alimentan del poder de las desgracias. Algo que se acerca bastante a la humildad, cuando no se vuelve violencia sino perdón y bondad. Cada uno decide qué hace con su dolor. Y cada uno se hace responsable de esa decisión.</p>



<p>¿Por qué ver Joker? Lo dice bien Pippo buono, el gran San Felipe Neri: Quien no va al infierno mientras vive, va después de muerto. Ver Joker se parece mucho a ir al infierno un rato.</p>



<p class="has-text-align-right">José Manuel Rodríguez Canales</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
